Plantas

La medicina natural que nunca te puede faltar:

1.- Hierba santa: (hojas) al hervir el agua añades las hojas, apagas el fuego y dejas diez minutos reposar, con una tapadera. Dejar enfriar.

  • Infusión: tos irritante, flemas, garganta, fiebre, diarrea, dolor de estómago.
  • Cataplasma (infusión o la hoja machacada): contusiones, esguinces, dolor articular.
  • Baño: (infusionar primero): fiebre alta, (con agua tibia,nunca el agua caliente), fuerza la sudoración, que dure el baño entre cinco y diez minutos.

2.- Moringa: hace tiempo que me enamoré de ella. Y seguramente ahora lo harás tú, si es que ya no lo estás. Contiene todos los aminoácidos esenciales, proteína, vitaminas, minerales, es un fijador del calcio, ayuda en la asimilación del hierro, es un antiviral, antiinflamatorio. Equilibra las carencias nutricionales de una alimentación deficiente, previene patologías ya que es un gran alcalinizador de nuestro organismo. Ayuda en la normalización de la presión arterial y en la regulación de la glucosa. Se aprovecha todo el árbol. Yo lo tomo en comprimidos.

3.- Manzanilla: siempre intento coger la del campo, y si la compro vigilo que sean flores, no paja, que eso no vale para nada. Para no ocupar todo este espacio hablando de la reina de las plantas medicinales: sirve para todo!!. Es una planta impresionante. La puedes tomar en infusión, hacer cataplasma o baños, sus poderes son impresionantes para desbloquear, desde bilis, un atracón, un disgusto, hasta nervios. Prueba a poner una cataplasma de manzanilla en tu esternón, y di adiós a las contractura de tu espalda, además de a toda la tensión de un día agotador. Divina!!!.

Si a la infusión de la cataplasma le añades salvia, se liberan signos y síntomas que algunas personas denominan parte de una palabra muy dura y fea que no me gusta nada, y se ha convertido en un comodín en la medicina alopática. Yo lo voy a llamar a mi manera: libera signos y síntomas de las personas que tienen la mala costumbre de anticipar el futuro con la mente.

4.- Alfalfa: por supuesto no puede faltar, como escribí en su día en mi blog: “el gran poder de la humilde alfalfa”. Sus propiedades van desde el anticelulítico por excelencia hasta el milagroso frenador de artrosis, artritis. Es el gran alcalinizante de la madre tierra. Sus propiedades van más allá de nuestro pensamiento, destacando la vitamina A, C, B y K. Rica en minerales, taninos y digestiva como la que más. A partir de los cuarenta, tómala cada día, 2 comprimidos por la mañana y dos por la noche. A partir de los cincuenta tres comprimidos por la mañana y tres por la noche, con las comidas. Y a partir de los sesenta: tres comprimidos en cada comida, de por vida, para que en vez de una tercera edad, tengas una segunda juventud.

5.- Hierba de San Juan: en infusión está indicada en el tratamiento de la ansiedad (exceso de futuro), depresión (exceso de pasado), terrores nocturnos, transtornos neurovegetativos asociados al climaterio, enuresis; disquinesias biliares, espasmos gastrointestinales, gastritis, ulcus gastroduodenales, diarreas, colon irritable; asma, varices, hemorroides, fragilidad capilar..También se puede usar en aceite macerado, para aplicaciones locales en golpes, esguinces,… Una maravilla de la naturaleza.

Hay plantas que siempre debes tener en casa, éstas sólo son unas pocas de las que forman parte de mi botica, junto con el llantén, el tomillo, romero, damiana, ortiga, bardana, …oh!, y la canela!, una especie que no se puede olvidar. Cada planta es una medicina para el cuerpo, la mente y el espíritu.

Déjate seducir por sus encantos.

“Tus fuerzas naturales, las que están dentro de ti, serán las que curarán tus enfermedades”. Hipócrates